Consejos para ahorrar agua

 

CONSEJOS PARA AHORRAR AGUA.

El agua es un bien escaso y valioso, utilizarla de forma racional es una obligación de todos los ciudadanos, para asegurar a las próximas generaciones un mundo habitable.

En la cocina

  • Cuando le sobre aceite (de freír, de latas de atún, etc.) no lo vierta por el fregadero, ni el WC, porque resulta muy costoso y difícil depurar esa grasa de los desagües. Viértalo en un bote cerrado y tírelo a la basura. Existen alternativas más limpias aún, como almacenarlo y llevarlo a un punto de recogida municipal (punto verde), cuando tenga una cierta cantidad.
  • Lave la fruta y verdura en un cuenco. Se ahorran 10 litros de agua.
  • Si friega los platos a mano, no lo haga con el grifo abierto. Utilice una pila para enjabonar y otra para aclarar. Si no tiene dos pilas, utilice un barreño.
  • Utilice el lavavajillas sólo a plena carga al igual que la lavadora.

En el baño

  • Es preferible ducharse a bañarse, porque se consume la cuarta parte de agua.
  • Coloque un atomizador en la ducha. Es un pequeño «truco» que, al agregar aire al agua, da la impresión de aumentar el chorro con menor cantidad de agua.
  • Son recomendables los grifos monomando. Están diseñados para evitar que goteen y no tiene que volver a regular la temperatura del agua que había elegido si los cierra mientras se lava la cabeza en la ducha.
  • Repare los grifos que gotean. Una gota por segundo se convierte en treinta litros al día. Ahorrará agua y lo notará en la factura.
  • Revise su cisterna por si pierde agua. Introduzca una o dos botellas en el depósito para reducir su capacidad. Poco a poco, empiezan a comercializarse inodoros en los que se elige si se descarga sólo la mitad de la cisterna o entera.
  • Tire de la cadena del inodoro sólo cuando sea necesario. Ahorrará los 6 u 8 litros que contiene la cisterna.
  • No deje el grifo abierto mientras se cepilla los dientes, puede malgastar casi 20 litros de agua. Sólo es preciso abrirlo para enjuagarse al principio y al final.
  • Para facilitar esa depuración, no tire por la taza del váter colillas, tampones, medicinas, ni otros objetos.
  • Compre papel higiénico blanco, evite el de colores. Se necesitan sustancias químicas, muchas de ellas contaminantes, tanto para fabricarlo como para eliminarlo en las depuradoras. Lo más ecológico es el papel higiénico reciclado.

En las tareas domésticas

  • Procure evitar los productos de limpieza más agresivos: entre otros, los limpiahornos, limpiadores de cuartos de baño, de alfombras, desatascadores, desinfectantes, abrillantadores y diversos compuestos amoniacales concentrados. Al verter estos productos por el desagüe, se dificulta enormemente la posterior depuración de las aguas, que algún día han de volver a nuestros grifos.

En el jardín

  • Utilice la escoba en lugar de la manguera para limpiar patios y terrazas.
  • Si riega el jardín, hágalo al amanecer o al anochecer, cuando el agua tarda más en evaporarse. No riegue en días ventosos, en que el viento se lleva el agua. Y recuerde que por regar más no se conservará mejor el césped: la mayoría de los jardines reciben más agua de la que necesitan.